Tengo el pensamiento constantemente en vos. En esa primera cerveza, en esas primeras palabras, en ver tu boca en vivo y en directo y escuchar con atención cada palabra, cada suspiro que salga de ella. De que mi atención sea solo para vos y que no importe el resto.
Tengo ganas de recorrerte entero con la mirada, de mirarte fijo y cruzarme en el camino con tus ojos. De tus labios rozándome, de tus manos tocándome, de tu tiempo para mí.
Tengo ganas de verte sonreír, de verte excitarte, de tocar tu pelo entre mis manos. De escuchar esa tonada hermosa, esos detalles que tenes al hablar, de los que seguramente ni cuenta te has dado.
No tengo por qué jurarte nada, pero te juro que escucho tu voz y me cambia el día.
Tengo ganas de verte sonreír, de verte excitarte, de tocar tu pelo entre mis manos. De escuchar esa tonada hermosa, esos detalles que tenes al hablar, de los que seguramente ni cuenta te has dado.
No tengo por qué jurarte nada, pero te juro que escucho tu voz y me cambia el día.

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